Y me sentí... malinterpretada
Hubo una época en la que decir “3rd Level escalation” en un correo no significaba nada extraordinario para mí.
Era parte del lenguaje.
Si un problema había llegado a cierto nivel de impacto, si necesitaba atención más rápida o si había que involucrar a alguien con mayor capacidad de decisión, simplemente se escalaba.
No era una acusación.
No significaba “alguien no hizo su trabajo”.
Significaba, más bien:
Esto ya llegó hasta aquí. Ahora necesitamos moverlo al siguiente nivel.
Yo había aprendido a trabajar así.
Y quizás por eso, un día, escribí esas palabras casi sin pensarlo.
Por inercia🤫
Como quien utiliza una palabra que ha repetido cientos de veces porque ya forma parte de su manera de pensar.
Solo que esta vez, alguien las entendió de una forma completamente diferente.
Lo que para mí era una ruta de resolución, para la otra persona sonó como una acusación.
Como si estuviera diciendo:
“Te estoy escalando porque tú no estás haciendo tu trabajo.”
Y recuerdo esa sensación.
Ese pequeño choque entre lo que yo había querido decir y lo que la otra persona había escuchado.
No era exactamente enojo.
Tampoco era tristeza.
Era algo más incómodo.
Era sentir que, de repente, alguien estaba hablando de una versión de mí que yo no reconocía.
Y entonces entendí algo que me ha acompañado desde entonces:
no todas las palabras significan lo mismo para todas las personas.
A veces creemos que estamos hablando el mismo idioma porque utilizamos las mismas palabras.
Pero no necesariamente estamos hablando desde el mismo lugar.
Para mí, escalar significaba mover un problema hacia donde pudiera resolverse.
Para otra persona, significaba señalar culpables.
La palabra era la misma.
El mundo detrás de ella, no.
Hace poco leí sobre HydraFusion, una propuesta para la orquestación de modelos de inteligencia artificial. Satya Nadella explicaba que la intención no es simplemente elegir el modelo más potente, sino optimizar el camino: "the path, not just the model."
Y me quedé pensando en cómo ese principio puede extenderse a muchas aristas.
¿Y si aplicara a todo?
En el fondo, eso es lo que debería hacer un escalation path: permitir que un problema llegue al área, al equipo o a la persona que tiene la influencia necesaria para resolverlo.
No debería tratarse de encontrar al culpable.
Debería tratarse de encontrar el camino adecuado.
The path, not the person🫡
Pero aprendí que para que eso funcione, el lenguaje tiene que estar integrado en todo el sistema.
Si una organización habla de escalación como una ruta de resolución, pero sus personas la interpretan como una acusación, el proceso deja de avanzar.
Porque el lenguaje no se replica.
El sistema dice una cosa.
Las personas escuchan otra.
Y cuando eso ocurre, una herramienta diseñada para resolver problemas termina generando defensas, silencios y malentendidos.
Y quizás eso es lo que más me costó de aquel momento.
No sentir que había sido cuestionada.
Sino sentir que, por un instante, tenía que explicar quién era para que una palabra pudiera ser entendida como yo la había querido decir.
Me di cuenta de que estaba en otro territorio, similar al que yo conocía, pero en el que se habla un idioma muy distinto al que yo había aprendido.
Me hizo pensar en cuántas veces hacemos lo mismo con las personas.
Escuchamos una palabra.
Un gesto.
Una decisión.
Un silencio.
Y completamos el significado con nuestro propio contexto.
Con nuestras propias experiencias.
Con nuestras propias heridas.
Y entonces dejamos de escuchar lo que la persona dijo para empezar a escuchar lo que creemos que quiso decir.
Tal vez crecer también sea aprender a hacer una pequeña pausa ahí.
Antes de interpretar.
Antes de defendernos.
Antes de decidir qué quiso decir el otro.
Preguntar.
¿Qué quisiste decir con eso?
Porque a veces no estamos frente a una mala intención.
Estamos frente a dos mundos intentando darle el mismo significado a una palabra.
Y quizás por eso, aquella vez, más que enojada… me sentí malinterpretada.
No porque dudara de quién soy,
sino porque por un momento sentí que debía explicarme
para poder ser comprendida.
Dejo esto aqui, para que no se te olvide, ni a ti, ni a mi.🐾💕
Cheers, Loba Rosé🥂
Esta historia vive en: "Y me sentí"…
Un recopilado de experiencias, emociones y observaciones que ayudaron, directa o indirectamente, a formar Kuraigana.

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